C.n.yakushutuna Rumi, 10 de agosto del 2025
El domingo 10 de agosto, en horas de la mañana, se realizó el primer Taller de Crianza Sostenible de Especies Medicinales Forestales en la comunidad nativa kichwa Yakushutuna Rumi, ubicada en el distrito de San José de Sisa, provincia de El Dorado. La actividad contó con la participación de 12 integrantes del Comité de Crianza de Plantas Medicinales, liderado principalmente por mujeres de la comunidad.
El objetivo central del taller fue fortalecer las capacidades comunitarias en el cultivo de especies medicinales forestales para contribuir a su regeneración en aquellos ecosistemas locales más degradados, actualmente afectados principalmente por el avance de la frontera agrícola de monocultivos.
Si bien Yakushutuna Rumi ha implementado medidas para frenar la deforestación—como la prohibición de extracción de madera del bosque comunal, la restricción de tala en las laderas de la quebrada y el control en la compra-venta de tierras para evitar el ingreso de migrantes inescrupulosos—, estas acciones, aunque significativas, no resultan suficientes frente a la complejidad de las causas que impulsan este fenómeno.
En este contexto, Sacha Natura reafirma su compromiso con la creación de una cadena de valor de plantas medicinales orientada a la regeneración de los ecosistemas que sostienen la biodiversidad amazónica. Su enfoque parte de integrar el conocimiento tradicional kichwa con aportes científico-técnicos especializados, en un proceso de diálogo intercultural que respeta y potencia las prácticas locales.
A continuación, algunos apuntes sobre esta iniciativa.
La deforestación y la expansión agrícola

La deforestación se entiende, de forma general, como la eliminación de los bosques amazónicos y, más específicamente, como el proceso de conversión del bosque a otros usos o la reducción de la cobertura de copa a menos del 10 % (FAO, 2010). Sus impactos adversos se sienten de manera directa en la población: pérdida de diversidad biológica y cultural, disminución de las fuentes de agua, aceleración del cambio climático, incremento de desastres naturales como inundaciones y huaicos, mayor propagación de incendios, así como la alteración de múltiples procesos y ciclos biogeoquímicos esenciales para la vitalidad y belleza del planeta.
Este problema es compartido por todos los países con territorio amazónico, como también comparten la dificultad para lograr cambios sustanciales o reducciones sostenibles en el tiempo. En el caso del Perú, la principal causa de la deforestación es el avance de la frontera agropecuaria, responsable de más del 90 % de la pérdida anual de bosques. En los últimos 20 años, la Amazonía peruana ha perdido más de 2,6 millones de hectáreas. (Dourojeanni, 2022).
En la región San Martín, la superficie deforestada y convertida a uso agrícola asciende a 1,4 millones de hectáreas —el 30 % de la región—, de las cuales más de 400 000 fueron taladas entre 2001 y 2017. (Martín Reyes, C., Cruz, Y., & Robiglio, V; 2019).
No obstante, a pesar de que en el país se han impulsado políticas y programas en pro de la “deforestación cero”, las cifras muestran que el fenómeno no se ha detenido; por el contrario, parece haberse intensificado. Hasta el 2021, la deforestación acumulada supera los 10 millones de hectáreas, con 120 000 hectáreas perdidas solo en el año 2020 (Op. cit, 2022).
La Deforestación y expansión agrícola en Yakushutuna Rumi

La expansión agrícola en Yakushutuna Rumi ha estado marcada, a lo largo de su historia, por diversos ciclos comerciales o booms productivos asociados a cultivos como la hoja de coca, el café, el cacao y el maíz amarillo duro.
En las últimas décadas, la frontera agrícola se ha extendido de manera significativa, provocando la desaparición extensiva de purmas de mayor edad. En la actualidad, este cambio se asocia principalmente a la expansión de monocultivos de variedades híbridas de maíz amarillo duro y cacao, con una marcada predominancia del maíz.
La práctica de empurmar —dejar que la tierra retorne a bosques de distintas edades como parte del ciclo agrícola— se ha debilitado considerablemente. De acuerdo con un estudio reciente (Swedish University of Agricultural Sciences & Waman Wasi; 2022); varias familias mantienen hoy tierras agrícolas casi permanentes, sin áreas de purma o con barbechos de llullu purma (purma joven) de muy corta duración.
Las propiedades más antiguas y de mayor extensión son las que conservan aún algo de bosque, estos pocos parches de vegetación remanente corresponden a llullu purma y a pequeñas áreas de bosque antiguo localizadas en las colinas superiores, destinadas principalmente a la conservación del agua. Estas franjas, que cubren algunos metros junto a las corrientes de agua y en sectores del territorio ancestral, constituyen hoy los últimos relictos de cobertura boscosa continua en la comunidad…En cambio, en terrenos de cinco hectáreas o menos es cada vez más común que la totalidad de la superficie esté destinada a cultivos. Esta tendencia, en aumento, podría consolidarse como la norma para las nuevas generaciones. (Op. cit, 2022)
LA PROPUESTA COMUNITARIA: REGENERAR LA PURMA BIODIVERSA

La propuesta consensuada entre Sacha Natura y la Comunidad Yakushutuna Rumi, nace del compromiso por restaurar y fortalecer el empurmamiento biodiverso. Desde esta perspectiva, y con el acompañamiento del Ing. Darío Maldonado Vásquez —docente de la Universidad Nacional de San Martín y aliado de Sacha Natura—, se impulsó un trabajo colectivo (choba-choba) basado en dos espacios interconectados: un vivero y un huerto comunitario de plantas medicinales, ambos orientados a revitalizar los ciclos de regeneración de las purmas.
Por una parte, el vivero se concibe como un espacio de crianza de semillas y plántulas medicinales forestales que, tras su desarrollo, serán distribuidas tanto al huerto comunitario como a las parcelas de las familias. En esta primera etapa no se sembró aún, pero sí se avanzó en cuanto a la preparación del terreno y el diseño in situ del vivero, que podrá albergar hasta 60 especies medicinales. También se entregaron bolsas especiales para que cada participante prepare su almácigo y se recolecten semillas o esquejes, ya sea de las purmas remanentes cercanas o del monte ancestral(Machu Sacha). De esta forma, el vivero se convierte en una fuente reproductiva de mucha ayuda.

Por otra parte, el huerto comunitario funcionará como un centro de educación y experimentación a pequeña escala, donde los sabios y sabias del comité de plantas medicinales muestren en la práctica cómo criar estas especies y cómo asociarlas con otros cultivos.
A modo de inauguración, el Ing. Darío acompañó la siembra demostrativa de especies como sangre de grado —bien conocida por los comuneros— y canela, una planta adaptada a climas tropicales que despertó interés y dialogo al rededor de su potencial medicinal y comercial. En cada caso, se compartieron recomendaciones específicas para su cuidado.

Uno de los momentos más enriquecedores del taller fue cuando los propios participantes propusieron asociar estos cultivos forestales con otros provenientes de la agrobiodiversidad local y usadas tradicionalmente como especies que nutren los suelos, hablamos de variedades de frijoles como el puspino o el chiclayo que además de aportar usos medicinales fortalecen la seguridad alimentaria de las familias. Este diálogo, además, dejó claro que no se trata de replicar un modelo único en todos los casos, sino de que cada familia adapte las asociaciones según sus suelos, microclimas y necesidades, manteniendo viva la dinámica de prácticas y saberes que caracterizan a los sabios y sabias de cada familia.
Reflexiones finales

Este primer taller marca un paso firme orientado a restituir aquellas purmas biodiversas que de antaño peculiarizan el paisaje selvático. Sin embargo, es claro que los esfuerzos aislados, por valiosos que sean, no bastarán para revertir décadas de degradación y pérdida de bosque. La verdadera fuerza de esta estrategia dependerá de fortalecer la gobernanza comunitaria y mantener un compromiso activo que involucre a más personas, dentro y fuera de la comunidad, tanto de zonas urbanas como de rurales.
Las acciones desarrolladas son un avance concreto y un punto de partida para consolidar un trabajo a largo plazo. Regenerar la biodiversidad amazónica es una responsabilidad compartida, y el camino que Yakushutuna Rumi ha comenzado puede ser una base sólida para inspirar y multiplicar esfuerzos en otros territorios.
J.R.
Referencias Bibliográficas:
Dourojeanni, M. (2022). ¿Es posible detener la deforestación en la Amazonía peruana? En A. Castro & M. I. Merino-Gómez (Eds.), Desafíos y perspectivas de la situación ambiental en el Perú. En el marco de la conmemoración de los 200 años de vida republicana (pp. 247-285). INTE-PUCP. https://doi.org/10.18800/978-9972-674-30-3.013
Martín Reyes, C., Cruz, Y., & Robiglio, V. (2019). Gobernanza territorial e institucionalidad pública y privada para lograr la «cero deforestación» a nivel local: Un análisis en la región San Martín.
Swedish University of Agricultural Sciences & Waman Wasi. (2022). ¿Qué hay de secundario en el bosque secundario? Construyendo el futuro forestal de los pequeños agricultores en la frontera amazónica de Perú: 2022-2024. Informe del estudio de la comunidad de Alto Huaja (inédito)

Deja un comentario